El Viernes 7 de Noviembre se llevó a cabo un evento en la Legislatura Provincial para otorgar al Dr. William Harvey, socio vitalicio del Corrientes Tennis Club, la distinción «Libertador General San Martin», máxima distinción que otorga la Cámara Alta, reservado para personalidades que honran con su vida y obra el legado del Padre de la Patria.
Desde el Senado de la Provincia se invito al Club a participar de la actividad, y al presidente José Ramirez Alegre a compartir unas palabras en nombre de la institución referidas a la trayectoria de William Harvey por el CTC.
Sr Presidente de la Cámara de Senadores
Sres. Miembros de esta Honorable Cámara
Autoridades Presentes
Queridos amigos todos
Me toca hoy, como Presidente del Corrientes Tennis Club y en representación de su Comisión Directiva, hacer uso de la palabra en este acto de Reconocimiento al Doctor William Harvey
Más que un club, en el tenis, somos todos parte de una Gran Familia. Pero no cualquier familia. Es una familia con una madre (el club) que este año cumplió 112 años de vida. Que nació en 1913 en los márgenes de la ciudad, que la ha visto crecer y desarrollarse, y que en desandar de ese camino lleva más de un siglo. Ha formado y aportado hijos a la comunidad. Muchos de ellos se han destacado alcanzando éxitos y reconocimientos deportivos, culturales y sociales. Esta familia de la que le hablo se presenta orgullosa en este Honorable Recinto para contarles quién es y qué representa para nosotros William Harvey.
Su trayectoria deportiva es admirable, y ya desde principios de la década del cincuenta, William se destacaba en las canchas de tenis, participando con gran nivel y espíritu competitivo en torneos locales, regionales y en el recordado “Torneo Libertador”, aquel certamen que más tarde daría origen a nuestro actual Torneo Interclubes Aniversario. Sus actuaciones en singles, dobles caballeros y dobles mixtos son aún hoy recordadas por varias generaciones.
Sin embargo, su pasión por el deporte no se limitó al tenis. También integró equipos emblemáticos de waterpolo y vóley del Corrientes Tennis Club, siendo protagonista en momentos históricos, como la final del Torneo Correntino de Vóley del año 1970, cuando el club obtuvo el Campeonato frente al Club San Martín en una final memorable.
Además, William incursionó con entusiasmo en otras disciplinas como el tenis de mesa y la pelota paleta, siempre con la misma dedicación que lo llevó a participar de múltiples campeonatos a lo largo del país.
Con el surgimiento del Pádel, por supuesto que él no podría haber quedado afuera de este deporte y participó del desarrollo del mismo en el club y en la región, formando duplas entrañables con grandes amigos.
Por supuesto que los méritos en la vida en un club no solo implica logros deportivos, sino también una condición humana. Más allá del deportista, también celebramos al ser humano. Todas esas actividades lo vieron brillar, no solo por su talento y entrega, sino por su compañerismo, su humildad y su pasión inquebrantable por el deporte. En cada disciplina que practicó, William ha demostrado que la verdadera competencia no está en vencer al otro, sino en superarse a uno mismo. Recuerdo que hace algunos años, en una nota en el programa lo escuche decir: “William sin el deporte hubiera sido otro”, y agregaba “cada paciente que atiendo en mi consultorio es un partido que tengo que ganar”, explicaba así que lo que aprendió en el deporte lo volcó a su vida personal y profesional. Su constancia, su respeto por el rival y su alegría en la victoria, así como también su serenidad en la derrota, con la firme convicción de que buscará mejorar en el próximo juego. Esta tesitura es el reflejo de los valores más nobles que nuestro club busca transmitir, y encontramos en este homenaje una ocasión importante para expresar que quien hoy es aquí homenajeado constituye un símbolo de nuestra admiración y nuestro cariño.
Además, William ha sabido promover los valores de la familia dentro del Corrientes Tenis Club, y con su ejemplo, ha fomentado la participación de distintas generaciones, compartiendo con hijos, nietos y amigos la pasión por el deporte y el sentido de pertenencia.
Gracias a personas como él, el club se mantiene como un espacio de encuentro, de respeto y de unión familiar, donde cada socio se siente parte de algo más grande: una verdadera comunidad. Porque más allá de los trofeos y los logros, lo que perdura es el ejemplo de quienes inspiran con su actitud, su bondad y su pasión por lo que hacen. Por todo esto, representando hoy al Corrientes Tennis Club deseo expresar el más sincero reconocimiento y gratitud. Gracias, William, por enseñarnos que el deporte es una forma de vida, pero sobre todo, una forma de compartir y de construir un legado, que es nuestra casa.
Y en nombre de toda la familia del Corrientes Tennis Club:
William: Deportista, Socio Vitalicio, Padre de Familia, Médico, Amigo. Gracias. Muchas gracias. ¡Felicitaciones por su distinción!
#CorrientesTennisClub | 1913
#UnClubParaTodaLaVida






